Historia Patrimonio Naturaleza Población Pueblos Fiestas y tradiciones

* Patrimonio Arqueológico

* Patrimonio Religioso

* Patrimonio Civil

* Patrimonio Industrial

PATRIMONIO ARQUEOLOGICO

 

El municipio de Ramales tiene un valiosísimo patrimonio subterráneo y arqueológico, concentrándose en esta zona varios de los sistemas de cuevas más valiosas de Cantabria y resultando uno de los más importantes de España.

La comarca del Alto Asón es conocida internacionalmente por la calidad y cantidad de sus cuevas en la que existen unas 4000 cavidades catalogadas, de entre más de 9000 que existen en Cantabria, ubicándose algunos de los sistemas subterráneos más grandes de la región.

Esto hace de Ramales un paraíso para los espeleólogos y los arqueológos que atrae a personas de todas partes en busca de aventura. Es importante reseñar que para entrar a cualquiera de estas cuevas es IMPRESCINDIBLE el permiso del ayuntamiento pudiendo contactar con las visitas guiadas a las cuevas a través del Centro de Iniciativas Turísticas y con la Red de Cuevas del Alto Asón.

 

 

Este patrimonio arqueológico es una consecuencia de la utilización que durante la prehistoria se hizo de las cavernas y cavidades que afloraban en la zona utilizándose como lugar de resguardo y campamento de grupos de seres humanos que dejaron reflejadas en sus paredes sus cualidades artísticas y los restos de su transcurrir diario.

La mayor parte de los yacimientos arqueológicos – hasta 28 - y las cavidades se concentran en tres sectores: las márgenes del Asón y los valles de sus afluentes, el río Gándara y su afluente el Calera y el río Carranza.

En el municipio de Ramales encontramos, en apenas un km, el yacimiento de Venta de la Perra y cuevas de Las Caldereras, de la Trinchera, los yacimientos de los Arcos A, B, C, Ch, D, F, G, el de Pondra, de las Negras, de la Hiedra, del Morro del Horidillo, el yacimiento de Lorao, el de Chiquita, el del Jabalí, Negra, de Sotarriza, del Sauco, del Cubillón. De todas estas, el Arco A, el B y el C, la cueva de Pondra, la del Morro del Horidillo, la Cueva Negra y la de Sotarriza son en las que encontramos manifestaciones de arte paleolítico y premagdaleniense.

 

Vamos a hablar más detenidamente de las cuevas más importantes a nivel de yacimiento arqueológico y pintura prehistórica.

Entrada de la cueva de CullalveraLocalizada al pie del Monte Pando, cota menor de la Peña del Moro encontramos la cueva de la Cullalvera, muy próxima al casco urbano de Ramales y con fácil acceso a través de un paseo poblado de encinas.

Se trata de una cavidad de dimensiones espectaculares con una boca de acceso monumental y contiene las pinturas prehistóricas situadas a mayor profundidad de la Península Ibérica (claviformes rojos y negros y dos caballos). Aunque es difícil creer que fuera un lugar de habitación permanente, aparecen diferentes grupos de manifestaciones pictóricas atribuidas al Paleolítico Superior, durante más de un kilometro de longitud por la galería principal.

Las grandes dimensiones de la cueva y la grandiosidad de sus salas resultan sus mayores atractivos facilitándose su acceso por medio de unas pasarelas e iluminación ambiental.

Aunque inicialmente su mayor atractivo es la escala monumental de su acceso y recorrido, que en su tramo visitable no deja de sorprender en todo momento, no hay que menospreciar por ello el interés arqueológico de sus representaciones pictóricas, en especial de sus conjuntos de signos y la sala de los caballos.

 

CiervaLa cueva de Covalanas – En la ladera del monte del Pando o monte de la Haza, se encuentra esta oquedad abierta en la roca, que un día sirvió de refugio o templo al hombre paleolítico.

Fue descubierta en 1903 por Herminio Alcalde del Río y Lorenzo Sierra en una zona estratégica desde donde se controla la confluencia de dos de las principales vías de comunicación natural de la zona.

Las pinturas visitables se encuentran a unos 65m de la boca. Se representan temas agrupados en dos conjuntos: de animales y no figurativas, con líneas sueltas y series de puntos. Su autor fue un auténtico maestro de estilo sencillo y gran expresividad. Las condiciones naturales en que se conserva la cueva hacen de esta visita una experiencia única.

Es una cavidad de reducidas dimensiones con una sola galería decorada regular y casí rectilínea. Pero son dimensiones humanas: apenas se acondicionó en su día para la visita, aparte de rebajar el suelo de la entrada para poder entrar de pie; no hay luces eléctricas y el guía porta una simple linterna. Ello da una sensación de proximidad difícil de describir.

Por el estilo de las pinturas, diversos autores las sitúan entre los inicios del Magdaleniense, como término más reciente, y el Paleolítico Superior inicial, en tiempos gravetienses, es decir tal vez entre 16000 y 23.000 años.

No fueron los paleolíticos los únicos visitantes históricos de la cueva: en todo el ramo inicial de su galería se observan numerosas manchas carbonosas en ambas paredes, en especial allí donde se estrecha el paso. Datadas por radiocarbono en la Baja Edad Media, nos cuentan historias de las luchas señoriales de la zona, donde las cuevas sirvieron como refugio, lugar de ocultación de bienes y botines, o escondrijo de bandidos. Hallazgos en otras cuevas inmediatas, como las monedas de Ambrascovas o las hogueras del Mirón, de la misma época, revelan lo generalizado de estas prácticas en tales momentos de enfrentamiento social.

Fue declarada Monumento Arquitectónico Artístico en 1924.

 

Cueva de Mirón – La cueva de Mirón, a escasos metros de la de Covalanas, es el objeto de una excavación arqueológica en activo, que cuenta para las visitas guiadas con las valiosas explicaciones de los propios investigadores del yacimiento.

Descubierta en 1903, no fue objeto de investigación sistemática hasta 1966. Su estudio ha posibilitado el conocimiento de una secuencia de depósitos que abarca desde el Paleolítico Medio o Musteriense hasta la Edad del Bronce de manera ininterrumpida, lo que la convierte en un caso excepcional.

El yacimiento ha suministrado restos de salmones fósiles que permiten una investigación paralela sobre genética de salmónidos, con resultados extraordinarios.

La Cueva del Mirón se encuentra enmarcada por el paisaje espectacular de la Sierra de Hornijo y los Montes de La Busta y El Moro, que rodean al Monte Pando. En él se abre una boca de grandes dimensiones en cuya entrada, tras un proceso de limpieza controlada, se han localizado varios grabados de arte paleolítico de trazo fino: diversos signos, un caballo y un posible bisonte.

La cueva encierra además un importante yacimiento arqueológico que abarca desde los tiempos medievales hasta la transición del Paleolítico Medio al Superior, hace unos 40.000 años; actualmente se halla en curso de excavación, y las campañas de trabajo se suelen realizar en los meses de Junio y Julio, lo que permite conocer en directo el desarrollo de este tipo de investigaciones.

 

Cerca de Covalanas se abre La Haza , con una única sala situada junto al abrigo exterior, que contiene representaciones de siete animales, además de otros signos y trazos, encuadrables dentro del estilo III de Leroi-Gourhan. Que también contiene un pequeño número de pinturas rojas de animales y signos.

 

La riqueza de este patrimonio ha llevado a proteger legalmente varios de estos yacimientos. Así, además de Covalanas, monumento arquitectónico-artístico desde 1924, la cueva de La Luz fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985 y las cuevas de La Haza, Covanegra-Sotarriza, Cullalvera, Arco A, Arco B, Arco C, La Pondra y El Morro del Oridillo fueron inscritas en 1997 en el Registro General de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español, con categoría de monumento (en la actualidad se les aplica el régimen de la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria de 1998).

Volver

PATRIMONIO RELIGIOSO

 

En Ramales encontramos tres iglesias parroquiales, la de San Pedro en Ramales, San Emeterio y San Celedonio en Gibaja y Nuestra Señora en Guardamino, pertenecientes en su origen al monasterio de San Salvador de Oña (Burgos),y dos ermitas, la de San Salvador en el barrio de Pondra (Gibaja) y la de San Juan en el barrio de Riancho (Gibaja).

 

Fachada de la iglesia parroquial de San PedroIglesia parroquial de San Pedro – Iglesia con planta de cruz latina y nave de dos tramos; en el lado de Evangelio encontramos la capilla de Juan Ruiz Saravia datada en 1720 y cubierta por una bóveda de crucería de nueve claves en las que se manifiestan cruces de Calatrava por ser nuestro personaje Caballero de esta Orden y decorada con un retablo neogótico.

Destacamos también el retablo mayor de estilo churrigueresco de 1727 realizado por Bernardo de Lombera y Francisco de Alvarado.

Lo más antiguo de la iglesia son los pilares y el arco de medio punto que separa el crucero de la nave y se remontan al siglo XVI aunque el resto de la iglesia fue construido a partir de 1610, con pilares toscanos y bóvedas de crucería de cinco claves. En 1863 se declara el estado ruinoso del edificio y después de la Guerra Civil se acomete una importante obra del exterior del edificio estableciendo una estructura clasicista con alguna concesión decorativa de estilo barroco.

iglesia parroquial de San Emeterio y San Celedonio de GibajaIglesia parroquial de San Emeterio y San Celedonio (Gibaja) – Se comenzó a finales del siglo XV o primeros años del XVI, se reconstruyó a finales del siglo XVI y principios del XVII y recientemente ha sido reformada, con lo que se ha alterado su estructura original. En la obra intervinieron varios maestros como Pedro Ezquerra de Rozas, autor de la portada, Juan de Monasterio y Blas Pérez de Irias quién fue en encargado de la capilla mayor.

De la iglesia ha desaparecido gran parte de la obra realizada en la antigüedad, como la sacristía, los retablos y las capillas.

Iglesia de una nave dividida en dos tramos.

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de Guardamino

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de Guardamino – Las condiciones actuales del edificio provienen de la reforma realizada en 1640 bajo el mando de Andrés de Landeral, para realizar la obra de una bóveda, paredes, espadaña y otros elementos de la iglesia, aunque se considera que la capilla mayor estaba construida con anterioridad, en el siglo XIV y lo anterior se añadió.

El retablo mayor es obra del XIX de corte neoclásico y acoge imágenes del siglo XIV y del XVI.

 

Ermita de San Salvador (barrio Pondra) – Edificio sin ningún interés artístico que conserva una imagen gótica de La Virgen con el Niño del siglo XIV o XV.

Ermita de San Juan (barrio Riancho) – Obra Gótica de finales del s. XV o principios del XVI, con una sola nave y tres tramos.

 

Volver

PATRIMONIO CIVIL

En 1880 comienza una reactivación de la construcción civil que llega hasta 1920; se realizan casas aristocráticas y de vecindad, edificios comunales y la construcción de fábricas y de un teatro.

Fundación OrensePodemos destacar en la arquitectura civil dos edificios que llaman la atención por su monumentalidad y estilo clasicista romántico, la Casa Consistorial en su origen Juzgado, fue construido a principios del siglo XX como conmemoración de la victoria liberal en la batalla de Ramales en 1839, y la Biblioteca Juan de Zorrilla San Martín - Fundación Orense , construida después de 1880 y que se debe a los hermanos Orense, uno de los cuales, José María fue uno de los políticos liberales más destacados del XIX español. Estas obras siguen tardíamente la estela de Antonio Zabaleta. Actualmente rehabilitada por el Ayuntamiento y preparada para acoger eventos de todo tipo, se pretende realizar en sus instalaciones un Centro Cultural que quiere dar servicio y cabida a todo tipo de actividades culturales o lúdicas del municipio y la Mancomunidad.

Palacio de RevillagigedoPodemos hablar también de otros edificios de interés como el Palacio de Revillagigedo construido en el siglo XVIII y muy restaurado en la actualidad debido a los desperfectos de la guerra carlista. Tiene un carácter muy monumental que se relaciona con el estilo de Marcos de Vierna, además de estar incluido en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria desde el año 2001.

Otros edificios de esta época son la Casa de Saravia de estilo clasicista y fachada de sillería y las escuelas de Gibaja comenzadas en 1670.

Destacamos también la construcción de casas particulares, algunas con carácter monumental que se empiezan a realizar en Ramales a partir de 1880.

Volver

PATRIMONIO INDUSTRIAL

Además del patrimonio arqueológico y artístico, Ramales ha tenido una larga y fuerte tradición metalúrgica en las aguas de sus ríos, además de varios molinos maquileros; también existen antiquísimas ferrerías, que mantuvieron viva la industria de los siglos XVIII y XX, desapareciendo poco a poco.

El camino viejo del Haza presenta los restos de un vial de la Edad Moderna y de uno más reciente construido durante los siglos XVIII-XIX. Así mismo, todavía se alzan tres puentes pertenecientes a esta antigua ruta, llamados de Gibaja, Puente Viejo de Ramales y Salto del Oso. Los tres eran en origen de madera, el último se considera levantado en piedra tras una inspección que conoció la ruta en 1549. Las pasarelas de Ramales fueron tendidas en madera tras en el marco de la decisión adoptada en 1499 de desviar el camino de Gibaja a Ramales. Su transformación en estructuras de piedra se remonta sin embargo a mediados del siglo XVII.

Todavía se conservan en Ramales los restos de una antigua ferrería en un lugar conocido como El Salto del Oso construida en mampostería, según la documentación antes de 1628. Se modernizó a mediados del siglo XIX, conservándose actualmente tres naves de las cuatro que posiblemente tuviera en su origen.

En 1631 consta la existencia de una herrería conocida como la herrería nueva de Ramales.

Existieron además en Ramales tres molinos harineros según la descripción del diccionario de Pascual Madoz.

Volver